Una de esas películas que me hizo llorar.

Uno nunca sabe cómo debe empezar a comentar lo que le gusta, a hablar de sí mismo sin sentirse egocéntrico o, al menos, petulante.

Me encanta el cine, y me gusta pensar que en el tono de mis palabras se nota. Que genero un bucle de emociones cada que la palabra sueño o cine salen de mi mente en dirección a mis dedos, a través de esos pequeños impulsos.

Hiriente o doliente, disgustado o fascinado, confuso o clarividente, mas siempre respetuoso.

Hoy toca admiración, comprensión y conmovido. Así me ha dejado Let the right one in, una película sueca, a priori una historia de vampiros, de terror, convertido en un drama de marginados, de supervivencia y auxilio, por el que escribe.

Por un día me olvidé de la fotografía, la escena y los encuadres y me dejé llevar por las emociones de dos niños que no tuvieron inocencia, unidos por la necesidad de sentirse apoyados, de sentirse queridos.

¿Quién no se ha sentido así?

Veo innecesario alargar el post, tanto como dejar de recomendarla. Quizás la haya visto el mal momento...

No hay que tener miedo a la naturaleza de lo que se ama.


3 frigorías:

Alatriste dijo...

Me apunto la recomendación, amigo. El cine me encanta. Sobre todo si la película me hace pensar o sentir. Por lo que cuentas, con ésta el éxito está asegurado. Un abrazo fuerte.

Lorena Ferrer dijo...

no la he visto..pero..ya forma parte de la lista de películas que quiero ver jajaa

Alatriste dijo...

Vine a ver si tenías novedades. Seguiré esperando. Me alegro de que te gustara la historia. Un abrazo y si tienes éxito con el método para ligar, avisa, que falta me hace. Cuídate.