The Grimace.

Salí de aquel despacho deseando marcharme a casa, así que decidí llamar a mi compañera y pedirle el resto de la mañana libre.

Le pedí que, de descubrir algun indicio o la identidad de los asesinados, me localizara y mis pies salieron de aquella maltrecha fábrica de residuos.

Al salir de los aparcamientos, decidí visitar un centro comercial. Ya saben, ver gente, mirar mujeres atractivas, etc... así que me senté en una de las mesas de la cafetería que tenía el mayor local.

Ver cómo compra o pasea la gente dice mucho del mundo. Ya ni las parejas sonríen, nadie conoce a nadie, y la gente está malhumorado.

- Un café y un sandwich vegetal- le dije al camarero.

No suelo tomar café pero aquella mañana me apetecía, algo así como un antojo de embarazada.
Cuando el camarero extendió sobre mi mesa el plato con lo acordado, no pude obviar el olor a frito de su ropa, repulsivo aroma para un día de trabajo. Llegado este punto, mi trabajo encarcelando asesinos no me parecía tan mal.

Aunque, miradme, escribiendo algo así como unas memorias. Las memorias del viejo policía loco, podrían llamarse.
Durante muchos años he trabajado para distintos casos: he disparado, me han disparado, he conocido a yonquis y a mafiosos. Siempre me dijeron que lo importante en las calles era ganarse el respeto pero nadie me habló de la admiración.
Sí, porque como se darán cuenta a lo largo de estas páginas, una precisa bala en una pierna infunde mucho más miedo que un disparo a bocajarro en la cabeza...


(Continuará... o eso espero).

14 frigorías:

Anónimo dijo...

Tiene razón: la gente está malhumorada.

Saludos cordiales.

Rebeca dijo...

Me voy a ir copiando las partes para poder leerte del tirón!

el inquilino del bajo dijo...

Anónima, sí y los que no dejan de escribir blogs y luego vuelven. gente rara.

rebeca, aprovechando siempre para meterse con uno eh!

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo.

Rebeca dijo...

¡Hala, no me digas eso! ¡Con lo bien que yo te trato! Pero es que siempre me dejas a medias...

Rebeca dijo...

¡Hala, no me digas eso! ¡Con lo bien que yo te trato! Pero es que siempre me dejas a medias...

Rebeca dijo...

Uyyyys, aparezco duplicada... ¡Blogger me odia!

el inquilino del bajo dijo...

Rebeca, gracias por los mensajes. Cuando vi 7 comentarios me dio un vuelvo el corazón.

Me puedes llamar Rayco si dejas de repetir que dejo a medias, que al final se correrá la voz y me kedaré soltero para los restos.

P.D: dile que todavía esperamos contestación de tu última entrada.

Rebeca dijo...

Jeje, una pena ver que eran casi todos míos, no? jeje.

Rayco? Ja! Ni lo sueñes! Te llamarás inquilino por los restos! jeje. Además eres tú el que da lugar a error juntando mi "a medias" con tu soltería. Yo bien clarito dejé que me refería a la historia, jejejeje.

PD: Yo también la espero. Pero te diré que hay contestaciones que no se dan de palabra. Escucha la letra, y por si como yo no entiendes el francés te dejo la traducción: http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080520114831AAISFQN

Un abrazo inquilino! =D

el inquilino del bajo dijo...

Simplemente llámame tú, que inquilino suena raro jajaja.

Sigo pensando que debería contestarte. Lo bueno es que por fin no me equivoco si te digo lo de enamorada jajaja Ajo y agua,

Rebeca dijo...

Uyyy, hacía mucho que no me decías eso. Como una semana o así...

=P

el inquilino del bajo dijo...

Algún día tenía que acertar

Rebeca dijo...

¿Quién ha dicho que hayas acertado?

el inquilino del bajo dijo...

Pues yo,.