Anoche soñé...

entre el calor sofocante que hacía en mi habitación, en mi cama, que te convertías en una francotiradora con tu MSG 90 y yo, desde la ventana de mi cuarto, intentaba encontrar tus ojos en el refugio donde te habías situado para dispararme.

Sólo contaba con mi mirada y tus recuerdos para perder mi condición de víctima, indefenso ante ferocidad de tu venganza. No tuviste piedad y acertaste de pleno en uno de mis osados descuidos intentado ver por última vez tus ojos verdes.

Nunca hubo noche ni muerte tan dulce y tan cándida.

6 frigorías:

Anónimo dijo...

Me gusta...

Anónimo dijo...

¿por qué?

Anónimo dijo...

Pues porque sí

aguacateyfresas dijo...

Me hacés imaginar la situación, me gusta la descripción que hacés, saludos Gloria

el inquilino del bajo dijo...

Gloria, favor que usted me hace.

ASTRID G. dijo...

Dichoso refugio, esto del blog.

Es trágicamente encantadora la escena que describes. Casualidades: yo también he escrito sobre sueños -juro que no había visto tu blog antes de editar mi entrada.

Hoy creo que estoy comentando en el lugar adecuado y con la identidad que toca. ¡Hoy sí que tengo un buen día! jajaja...