Los inicios.

Todos los inicios son complicados, y no siempre para uno mismo, también para los demás, para los que de una forma u otra se ven implicados en ese inicio.

No hace falta ser madre o padre para tener una responsabilidad, ni siquiera dueño de una mascota para sentir el enorme compromiso que significa la existencia de algo que entra en tu mundo. Es un poco como el efecto mariposa, porque de repente ante un inicio desligado tu mundo puede sacudirse como un edificio ante un vendaval.

Porque todo en cuanto te rodea se vuelve a veces bíblico, a veces indulgente y tan siquiera has tenido que ver en ello.

Y te das cuenta que por algo que no has comprado, no has hecho, no has mencionado, no has comido o simplemente no has escuchado, tu personalidad cambia de manera abrupta y subversiva.


8 frigorías:

Anónimo dijo...

¿Detrás de esas palabras se esconde algo que verdaderamente es importante para ti? o ¿hay que descifrar lo que realmente transmiten tus palabras? Para el caso es lo mismo, simplemente me gusta...

el inquilino del bajo dijo...

Parece mentira que a estas alturas hagas preguntas que sabes que nunca contesto.

aguacateyfresas dijo...

Así es...todo es parte de estar vivo...

Rebeca dijo...

Ojalá llevaras un poquito menos de razón...

Anónimo dijo...

Ok, hay cosas que se me olvidan...

el inquilino del bajo dijo...

aGUACATE y fresas, pues sí, o de sobrevivir.

Rebeca, sería aburrido.

Anónima, aunque resulte extraño, este verano me ha dulcificado.

N. dijo...

Pero ¿eso es bueno no?

N. dijo...

Quería decir, que se nota...