Encrucijada...

¿Qué hacer cuando el camarero cincuentón del bar donde vas casi a diario se enamora profundamente de una amiga tuya con novio , treinta años más joven y que dice que este señor llegó tarde al reparto de caretas?

Pues sí, esas cosas pasan, y la verdad no tengo ningunas ganas de buscar otro bar preferido y barato donde comerme mis tapas.

Que se joda y se case con él. Yo lo veo claro.

Sobran las palabras.

La risa es para los genios.

Tengo la sensación que hay reforma social, al menos cierta reforma, que con la apertura se ha olvidado la confrotación del pasado y futuro. Ya saben, un poco el gérmen del pasado y el fruto del futuro es lo que nos radica en ser lo que somos porque todo es cíclico. Al menos eso dicen.

La verdad es que no sé si se ha devaluado más en los últimos años el dolar o los te quiero, no lo digo por mí, que N estará asustada (estoy fantástico), lo digo en general.

Noto que la gente se cansa mucho antes de todo y de nada, un poco perdida en ese sentimiento express, de esa búsqueda de lo "wiki", de lo inmediato.

Debe ser que leo mucho últimamente a Erich Fromm, por recomendación de alguien cercano, y me ha subyugado:


Mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar.


Y como últimamente me cansa demasiado lo que parece muy profundo...

Un comentario rápido.

Antes que nada, hola. Hace la tira de tiempo que tengo olvidado el rinconcito, muchas tareas ocupan mi tiempo pero tengo la firme intención de continuar el blog. No sé la frecuencia de mis entradas ni la longevidad de las mismas pero la intención de continuar es segura.

Eso sí, lo privatizaré en breve, desde que coja ritmo de crucero, así que quien quiera apuntarse no tiene más que mandarme un correo al email que sale a la derecha y listo.

Saludos!