Esos blogs...

Entiendo esto de los blogs como una manera de desahogarse, huyo de los blogs profesionales o alienadores, que a veces son simbióticos.
Por eso suelo escaparme de los blogs donde los escritores se creen, voluntaria o involuntariamente, en el derecho de exponernos sus historias, darnos el privilegio de realizar un feedback y ni siquiera tienen el placer de contestarnos.

Sí, también he estado en esos blogs, y he sido partícipe durante algún tiempo. Aunque realicé una especie de boicoteo individual, no leer nunca aquello que me quería decir.
Leía una primera línea, y comentaba cualquier chorrada, sometido por el deseo ese de llegar a un determinado número de comentarios. Porque los comentarios pueden convertirse en algo diabólico, capaz de sacar lo peor de uno mismo.
No los comentarios propiamente dichos, sino la cantidad númerica de los mismos.

Ya lo decía Víctor Hugo:
"Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres."


Nubes.

Me gustas tal y como eres, tan frágil y volátil, dejándote llevar por los suspiros de lo demás pero manteniendo tus objetivos y necesidad propias. Incluso, cuando de tanta carga electroestática, te enfadas y formas tus rayos que descargas sin piedad en todas direcciones, pobre del que se encuentre en esos momentos cerca de ti...

Supongo que las nubes también pueden ser de chocolate.


P.D: me viene muy mal dormir pocas horas